El transporte de residuos peligrosos está bien regulado en todos los países, para garantizar que se cuenta con un vehículo adecuado y la capacitación completa a los empleados transportistas. Si bien, los vehículos que se utilizan deben recolectar los residuos peligrosos y transportarlos a instalaciones autorizadas y adaptadas para recibirlos, estos residuos deberán ser clasificados y enviados a sus distintos procesos, conforme a su naturaleza.  

Los residuos peligrosos son considerados aquellos que tienen características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológico infecciosos. En realidad, son sustancias riesgosas para el medio ambiente y para la salud de los seres vivos.

Los transportistas deben estar capacitados para el manejo de este tipo de sustancias, además, deben contar con los permisos necesarios y una licencia tipo E. Por otro lado, deberán estar bien informados respecto al tipo de material que transportan, y la empresa les debe proporcionar la documentación adecuada que los autorice circular.